Aportes a la Estrategia de Transformación Social dinamizada por la AVCD

Punto de partida
La Plataforma Elkartasuna Eraldatuz[1] nace en 2015 con el objetivo fundamental de reflexionar e incidir en favor de mayores espacios para la cooperación transformadora, a través de una revisión integral de las dinámicas hegemónicas hoy en día en la cooperación internacional –con especial énfasis en la vasca–. En este sentido, partimos de la firme creencia en el potencial emancipador de esta herramienta oficial de solidaridad entre los pueblos, al mismo tiempo que pensamos que es necesario un debate profundo sobre su identidad presente, si realmente queremos que dicho potencial se desarrolle en este contexto de crisis que entendemos no sólo de recursos, sino también de objetivos, agentes e instrumentos.

Partiendo de esta premisa, Elkartasuna Eraldatuz aboga por un proceso de transición en la cooperación vasca que camina desde su actual énfasis en el apoyo a líneas estratégicas en base a proyectos, hasta un enfoque que prime el fortalecimiento de sujetos estratégicos y la alianza estructurada con territorios con los que existe un vínculo especial. De esta manera, estimamos que la cooperación vasca ha impulsado a lo largo de su historia múltiples y diversas iniciativas y procesos de gran calado e impacto político pero pensamos que estas, en la actualidad, se ven constreñidas por dicho enfoque de líneas y proyectos. Por ello, pensamos que otra forma de entender la cooperación vasca ayudaría a impulsarlas de forma más natural, avanzando así en términos de incidencia, de coherencia de políticas, de legitimidad social, etc. Y vemos en la apuesta por sujetos y territorios la fórmula que más puede ayudar en este sentido. Así, abogamos por una cooperación vasca que amplíe la mirada hacia otros agentes –dentro de los cuales destacamos el papel fundamental de los movimientos sociales- generando junto a ellos espacios de diálogo político que enfrenten las asimetrías globales desde lógicas internacionalistas que superen el binomio Norte-Sur. Además, y de manera complementaria, se apuesta por establecer alianzas estratégicas con ciertos territorios donde impulsar desde lo concreto esa lógica de diálogo político entre agentes diversos (ONGD, movimientos sociales, instituciones, etc.)[2].

La Educación para la Transformación Social (ETS) es, dentro de nuestra propuesta, un ámbito estratégico, ya que parte de fundamentos muy similares al enfoque de cooperación propuesto por Elkartasuna Eraldatuz en lo relativo a fortalecer el carácter político o a generar ciudadanía y pensamiento crítico. En este sentido, saludamos la iniciativa de la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo (AVCD) de poner en marcha este proceso de formulación de la ETS y hacerlo además desde claves interesantes, tal y como se recoge en los documentos hasta ahora difundidos: la ruptura con la dinámica Norte-Sur, la apuesta por la coherencia de políticas, la voluntad de sumar actores, y el papel explícito que se confiere a los movimientos sociales. Tomando estos elementos positivos como base, planteamos a lo largo del presente texto una serie de aportes que se formulan con ánimo propositivo, de fortalecimiento de lo ya avanzado por la AVCD, y desde una lógica de complemento a las bases del proceso. Por último, y dentro de las claves antes señaladas, no planteamos este documento como una propuesta de máximos vinculada a nuestra apuesta por una cooperación centrada en sujetos y territorios, sino que más bien ofrecemos una serie de aportes que, desde la realidad actual, permitan y faciliten el necesario debate sobre la identidad de cooperación vasca desde una mirada más amplia que la hoy en día vigente.

Aportes estrategia

Los aportes que Elkartasuna Eraldatuz realiza al proceso de ETS en marcha cubren dentro de una misma lógica un continuum de aspectos que van desde lo político a lo técnico-administrativo. En este sentido, dichos aportes los dividimos en cinco apartados: voluntad política (peso político y presupuestario de la ETS); marco de referencia (marco teórico); estrategias, ámbitos y agentes (prioridades); instrumentos y, finalmente, aspectos técnico-administrativos. Partimos de la premisa de que todos y cada uno de estos 5 apartados deben abordarse dentro de una estrategia como la actualmente en proceso de elaboración, ya que no son sólo aspectos complementarios sino necesarios, dentro de una estrecha correlación entre voluntad política, elementos estratégicos e implementación de los mismos.

Combinamos en este sentido propuestas más generales con otras más concretas, pero que cubren todo el recorrido antes señalado. En todo caso, mostramos nuestra voluntad de participación si fuera necesario profundizar en el desarrollo de estas 14 propuestas, que esperamos sirvan para dotar de contenido a este proceso que pretende dar un nuevo enfoque a la ETS.

A. Voluntad política
La voluntad política de dotar de peso político a la ETS es una de las premisas que nos planteamos, la cual se debería trasladar en nuestra opinión a estructuras sólidas y a un presupuesto acorde con dicha voluntad, que posibiliten el diálogo político y la puesta en marcha de nuevas iniciativas de mayor impacto. En función de estas premisas, proponemos:
1. Presupuesto ETS: Planteamos elevar el presupuesto de ETS de manera progresiva hasta el 30% del total de los fondos distribuibles, en un contexto en el que se cumplan al menos las Orientaciones Generales del Parlamento Vasco en materia de presupuesto de cooperación internacional para el período 2014-2017, aunque sin perder de vista el verdadero objetivo del 0,7%.
2. Estructura ETS en la AVCD: Proponemos la creación de una Estructura/Unidad de ETS dentro de la AVCD, con personal específico y estrictamente vinculado a ETS. Esta estructura debería superar la supuesta transversalidad actual, generando un espacio de referencia y de incidencia, interno y externo, que garantizara un diálogo estable y sólido entre agentes sociales e institucionales, así como un seguimiento específico a la propia Estrategia.

3. Grupo específico de ETS en el Consejo Vasco de Cooperación para el Desarrollo (CVCD): Abogamos por generar en el seno del CVCD un grupo específico de ETS, conformado por actores diversos, y que posibilite el desarrollo del diálogo político necesario para dar seguimiento y evaluar el desempeño y avance de la estrategia.

B. Marco de referencia
Dentro de las apuestas estratégicas y prioritarias que pudieran realizarse, proponemos:
4. Marco de referencia: Apostamos por definir con claridad, simplificar y actualizar cuál es el marco de dimensiones prioritarias, estableciendo con claridad qué perspectivas y contenidos específicos incorpora cada una de dichas dimensiones, frente al interesante pero complejo y no del todo claro marco actual, en base a tres dimensiones y dos transversales.
5. Dimensiones política y pedagógica: Dentro de la revisión integral del marco de referencia propuesto en el punto anterior, abogamos por destacar especialmente estas dos dimensiones, incluyendo en las mismas las antiguas líneas transversales y la dimensión intercultural –convertida en apuesta por las diversidades–. La primera nos parece fundamental en una estrategia que pretende generar pensamiento y ciudadanía crítica, por lo que se plantea ya de partida objetivos políticos específicos, que deben trasladarse por tanto a las dimensiones prioritarias. En este sentido, esta dimensión podría incluir al menos los siguientes contenidos: pertinencia e impacto, sujetos, alianzas y redes, enfoque local-global, enfoque de derechos, perspectiva feminista, diversidades. Por otro lado, la dimensión pedagógica complementa a la política desde claves aterrizadas y adaptadas al ámbito, sujetos y perspectivas que se impulsan desde cada iniciativa.

C. Estrategias, ámbitos y agentes
El presente apartado se centra en la propuesta de prioridades para la estrategia ETS a partir del marco de referencia establecido, tanto en lo que se refiere a estrategias (investigación, incidencia, sensibilización, etc.), a ámbitos (educación formal, no formal, etc.) y a agentes/población-sujeto. Partiendo de la diversidad defendida en el Plan vigente, planteamos los siguientes aportes.
6. ETS en el conjunto de la política de cooperación: Como premisa más general, partimos de la necesidad de ir diluyendo las líneas divisorias entre ETS y cooperación, entre Norte y Sur, por lo que planteamos que, más allá de las iniciativas específicas de ETS, la AVCD progresivamente vaya incluyendo los parámetros de la ETS en toda iniciativa que propulse, desde la perspectiva de generar ciudadanía crítica y de un enfoque local-global que articule agendas y sujetos.
7. Estrategias: Dentro del marco más habitual de la ETS, y viendo como positiva la diversidad de estrategias posibles, creemos que habría que superar la hegemonía de la sensibilización clásica, para dar especial valor a las apuestas por la incidencia política y social. En este mismo sentido, es preciso impulsar procesos e iniciativas integrales que vinculen varias fases desde la investigación hasta la incidencia y la comunicación. Las fórmulas para concretar esta propuesta podrían ir desde el establecimiento de unos mínimos presupuestarios por línea, hasta una mayor puntuación para dichas iniciativas en las tablas de baremación de las convocatorias correspondientes.
8. Ámbitos: Apostar por todos los ámbitos actualmente reconocidos, pero desde una distribución de instrumentos y presupuesto para impulsarlas. Así, abogamos por un mayor peso de incidencia en la educación formal pero que, dentro de una propuesta de coherencia de políticas, se sufrague con fondos del Departamento de Educación del Gobierno Vasco, que en todo caso pudieran complementarse con convenios directos desde la AVCD. De esta manera, las convocatorias de los instrumentos actualmente vigentes –y los que proponemos crear– estarían más centrados –aunque no únicamente– en educación no formal e informal.
9. Agentes: Consideramos fundamental el reconocimiento explícito de los movimientos sociales como agente de ETS así como población sujeto de las diferentes iniciativas y procesos que se impulsen, ya que son entidades con capacidades políticas y pedagógicas muy en consonancia con los objetivos y principios de la ETS. Además, dentro de una lógica de apertura y diversidad de agentes, es importante incluir a otras organizaciones sociales (como las de la economía solidaria y en favor de la soberanía alimentaria), espacios alternativos de comunicación, etc. Además, consideramos importante romper la barrera Norte-Sur e incorporar con naturalidad agentes del Sur Global en los procesos de ETS.

D. Instrumentos
Como señalamos previamente, la apuesta política por unos principios y un marco de referencia específico podría quedarse en pura retórica si la implementación de la cooperación no camina en el mismo sentido. Bajo este prisma realizamos tres propuestas referidas a los instrumentos:
10. Programas de ETS: Creemos estratégico generar un instrumento de programas de ETS que amplíe la capacidad de incidencia, de articulación de agentes y de ruptura con el binomio Norte-Sur. Este instrumento debería crearse en función de los nuevos fondos destinados a la estrategia (aporte 1) y estar abierto a todas las entidades que demuestren una serie de capacidades políticas y estratégicas en el marco de la ETS, sin considerar otros criterios económicos y de gestión que priman en el actual sistema de acreditación de programas de cooperación. A su vez, este nuevo instrumento debería romper con el entramado técnico-administrativo en torno al Enfoque del Marco Lógico (EML), ya que no se adapta a la lógica de los procesos educativos, pedagógicos y de transformación social.
11. Reconversión K2: Reconvertir la convocatoria de K2 en iniciativas de apoyo a organizaciones sociales sin ánimo de lucro no habituales en las dinámicas de cooperación, posibilitando así una primera experiencia de colaboración, y sembrando de esta manera en favor de la ampliación de agentes prioritarios de ETS.
12. Convenios directos: A lo ya antes señalado sobre convenios para fortalecer procesos de educación formal, también es preciso destinar este tipo de instrumento a fortalecer alianzas con movimientos sociales internacionales, en la misma lógica antes señalada de fortalecer el carácter político de la cooperación vasca y favorecer un diálogo político entre agentes diversos.
E. Cuestiones técnicas
Igual que señalamos antes, es preciso dotar de coherencia a las herramientas técnicas si queremos que estas permitan aterrizar con naturalidad los objetivos y principios políticos. En este sentido, proponemos:
13. Baremación: Revisar la baremación en función de los elementos políticos señalados a lo largo del presente texto (prioridades del marco de referencia, propuesta de estrategias, ámbitos y agentes, etc.). En todo caso, asumir con naturalidad el enfoque político de la propuesta que debe trasladarse a una baremación en la que prime la adecuación a dicho enfoque, por encima de una supuesta objetividad que prime únicamente lo técnico y lo administrativo.
14. Formulario: Simplificar y clarificar el formulario de ETS, hoy en día especialmente complicado y repetitivo, así como definirlo desde su identidad diferenciada del formulario hoy en día hegemónico en el ámbito de la cooperación.

Estos son en definitiva los aportes que realizamos, con ánimo constructivo y como bases sobre las que consolidar la estrategia ETS en los términos que creemos necesarios. Como hemos señalado, queda todavía mucho por profundizar si estas 14 bases fueran tenidas en consideración, por lo que mostramos nuestro compromiso para trabajar en este sentido.


NOTAS:

  1. Forman parte de la Plataforma Elkartasuna Eraldatuz las siguientes organizaciones: Mugarik Gabe, Bizilur, Paz con Dignidad-Euskadi, VSF-Justicia Alimentaria Global, Mundubat, Gernikatik Mundura, Lumaltik, EHNE-Bizkaia y Euskadi-Cuba.
  2. Para más información sobre la propuesta de transición hacia los sujetos y territorios, ver: Fernández, Gonzalo (2015), Cooperación vasca y movimientos sociales: Manual de implementación de la agenda alternativa de solidaridad internacionalista, disponible en: http://publicaciones.hegoa.ehu.es/publications/328